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viernes, 23 de septiembre de 2011

Poderosa sugestión

Primero, muchas gracias por vuestros comentarios. Parece mentira que personas a las que no conozco puedan reconfortarme más que otras con las que he compartido tanto tiempo.

He suspendido el examen. Ya sé que no es plan, pero llevo desde el miércoles muy triste. Todavía no puedo pensar en ello sin llorar...

Llegué a la Facultad a media mañana, había unos compañeros frente al tablón mirando las notas, les pregunté qué tal y me dijeron que estábamos aprobados. Miré la nota: aprobado. Volví a mirarla: aprobado. Llamé a mi madre, a mi tía, a mi tío y a mi novio. Pregunté en la Secretaría qué necesitaba para solicitar el título. Me encontré con una amiga. Salté de alegría. Y pensé sacarle una foto al Acta de mi última asignatura. Volví a buscar mi nombre, seguí la raya con el dedo y al final no había un "aprobado", sino un suspenso (un 2'5, además, que no hay quien rasque nada en la revisión del examen). No me desmayé de puro milagro. Hacía mucho tiempo que no lloraba tan amargamente. Todavía no entiendo cómo pudo pasar. Vi tan claramente el aprobado... Lo peor fue repetir las llamadas para decir que me había equivocado. ¿Os imagináis tener que llamar a vuestra madre para decirle que ha sido un error?

Estuve a punto de irme a Zaragoza sin ir a la revisión, porque no tengo ninguna esperanza en aprobar el examen. Llorar no sirve de nada y sería mucha casualidad que se hubieran equivocado al transcribirlas. Pero a nadie le parecía bien que pasara de la revisión de mi último examen, así que me he quedado, lo que significa que mi viaje se ha retrasado otra semana más. Y sinceramente, es lo que más siento. 

Mi abuela sigue en el hospital, la mantendrán ingresada hasta que tengan los resultados de la biopsia que le realizaron ayer. Mi hermana ha ido a Zaragoza cada fin de semana, pero no puede hacer más: acaba de empezar en un nuevo trabajo (profesora en una universidad privada en Madrid, que no es poco) y no puede faltar. Yo me he "desvinculado" estos días. Os parecerá terriblemente egoista, pero que yo esté aquí llorando por las esquinas no le sirve a nadie. Además, cada noticia que me llega es peor (y no me refiero al estado de mi abuela, sino a las refriegas entre mis tíos). Fijáos hasta qué punto llega el absurdo: el lunes 12 (a mi abuela la ingresaron el sábado 10) mi tío M contrató a una chica para que se quedara por las noches con mi abuela porque mi tía comenzaba a trabajar y no podía hacerse cargo. Hasta ahí "medio bien". El problema surge cuando mi tío (sin contar con nadie) "amplía" el horario de la chica -a quien, por cierto, ha conocido mi hermana y parece ser encantadora, cariñosa y muy amable- sin tener en cuenta a los demás, de forma que mi tía el domingo le dice a la chica que se vaya porque pensaba estar ella todo el día con mi abuela. Pues mi tío se ha enfadado porque mi tía "despachara" a la chica -que no fue de malas formas, simplemente le dijo que iba a estar ella y que no hacía falta que se quedara- y ha dicho que no cuenten con él para nada... (¡!)

Y nosotras (mi madre y yo) aquí alucinando. Con lo fácil que habría sido establecer un horario según la disponibilidad de cada uno y contratar a esta chica para las noches y las horas en que nadie pueda quedarse... No sé, quizá hacemos las cosas más difíciles de lo que realmente son, ¿no creéis?
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Tengo cosas en las que pensar... Aunque realmente lo que necesito es "pasar a la acción". Sé que no está bien regodearse, pero las cosas pesan.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

¡Puaj!

Ojalá consiguiera mantener esta sensación de repugnancia suficiente tiempo... No he comido mucho, pero me ha sentado fatal. Ya, había vuelto a decir lo de "hoy es el día", soy un asco. Sigo en Tenerife, esperando la última nota de la carrera. Tengo confianza en aprobarla, así que he empezado a pensar y he conseguido asustarme bastante, porque ¿y ahora qué? Pfffff. De repente siento "miedo escénico". Una licenciatura no me parece suficiente para hacerme cargo de los intereses de nadie. Me estoy sintiendo un poquitín agobiada. Mi novio está agudizando bastante la situación: de repente todo son prisas. Entiendo que tengo que empezar a trabajar, pero no me parece algo tan "fácil". Sobretodo porque cada vez me siento menos unida a él. Nunca imaginé que llegara este día, pero quizá me estoy "desenamorando". ¿Existe el proceso inverso al enamoramiento? Es algo paulatino, casi ni lo había notado hasta ahora. Me he dado cuenta porque casi ha desaparecido de mi futuro. Es una sensación extraña, porque le quiero, me lo paso bien con él, pero ya no puedo imaginarnos juntos. Podría decir que sólo es una racha, pero realmente no lo creo.

Me va a venir bien irme de aquí, desconectar y pasar tiempo con mi abuela. Me he comprado un par de pantalones de deporte, camisetas de sport y unas zapatillas. Ése va a ser mi look este próximo mes. No es mi intención estar glamurosa, sino cómoda: mi misión es pasar el mayor tiempo posible con mi abuela y quizá despejar mi mente y aclarar mis ideas. Tengo la sensación de que las cosas van encontrando su lugar, pero yo me empeño en cambiarlas de sitio, aún cuando sé que estarían mejor de la otra forma.

La calle huele mal esta noche. ¡Con lo que me gusta apostarme aquí fuera, en el balcón! No pasa nada: me espera la cama. Quizá encuentre las respuestas que busco en el sueño. ¿Cómo saber qué elección es la correcta?

Mañana la nota. Debería esforzarme en hacer las cosas un poco mejor esta vez.

Definitivamente hoy estoy espesa.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Hoy...

Las 0'00. Ya es "mañana", así que puedo decir hoy empiezo. No más excusas, paréntesis, lapsos, prórrogas...

He hecho el último examen. He aprobado (5). La nota no refleja cuánto he estudiado, pero a estas alturas no importa. Ahora sólo queda esperar los resultados del examen del lunes. Una asignatura. El próximo martes las Actas y el miércoles todo el papeleo necesario para la colegiación. Sí, una abogada más en el mundo. Después a Zaragoza.

Hoy realmente es un día distinto.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Necesidades y una "licencia"

Me voy. No sé cuándo exactamente y tampoco por cuánto tiempo, sólo tengo claro el destino: Zaragoza. La pregunta lógica ha de ser ¿por qué?  Mi abuela. Lleva ya 3 años en una residencia. Lo peor no es el deterioro físico, sino el anímico: no tiene ganas de vivir. Yo poco puedo hacer desde aquí, tan lejos, sólo llamarla, cada noche, y acompañarla a través del teléfono durante un rato. Insignificantes 20 minutos en un día entero de soledad.


En estos tiempos, en los que los hogares son pequeños y todos los miembros trabajan, es muy difícil hacerse cargo de una persona incapacitada y las residencias son un recurso casi obligado. Lo entiendo. Pero el uso que hagamos de ellas es cosa de cada uno. Muchas veces se convierten en lugares en los que prácticamente se abandona a los ancianos. Y, ¿sabéis? Las personas pueden morir de tristeza.

Y eso es exactamente lo que pasa: mi abuela se está apagando, poco a poco. Cada noche, cuando la llamo, me dice lo cansada que está, lo largos y aburridos que se le hacen los días sentada en la silla sin hacer nada y que me esperará para que nos despidamos. Mientras mi tía 1 (la única hija que vive allí) se conforma con ir una o dos veces a la semana, un rato, total, está muy bien atendida, mejor que en casa. Y yo me pregunto, ¿consiguen una o dos horas a la semana aplacar su conciencia?  Pues parece que sí. 

Hace unas semanas tuvieron que llevarla a Urgencias: encharcamiento pulponar. Le pusieron tratamiento y en seguida le dieron el alta: los ancianos se desorientan con mucha facilidad y es mejor que no permanezcan mucho tiempo hospitalizados. El jueves cuando hablé con ella se encontraba mal, tenía problemas para respirar y había vomitado el agua. Le dije que sentía no poder hacer nada y que pronto estaría allí con ella. Ayer -viernes- por la noche cuando la llamé casi no pude entender lo que me decía, no conseguía articular palabra. Llamé a mi tía 2 (vive aquí, pero esta semana estaba "visitando" a mi abuela), asustada: me dijo que tenía la garganta y la lengua muy inflamadas, que cuando habían llegado a las 18'40 h mi abuela estaba en la habitación, sin aire acondicionado (se lo habían apagado a las 17'00 h), acalorada y sola. Iban a llevarla a Urgencias, pero el médico se trasladó a la residencia y le recetó antibióticos para la infección. Llamé a mi madre y después a mi hermana, que me dijo que al día siguiente iría a Zaragoza. Esta mañana a las 10'00 h mi hermana estaba llegando y ha ido directamente al hospital -mi abuela había pasado muy mala noche y habían llamado a Urgencias-. 

Pero lo que me ha roto el corazón ha sido enterarme de que mi abuela llamó el viernes a las 7'40 h a mi tía 1 para decirle que se encontraba muy mal. ¿Sabéis lo que hizo? Llamar a la residencia para que el médico se pasara a verla. Ya está, ni siquiera volvió a llamar para ver qué tal estaba, ni qué había dicho el médico. Así que mis tías sabían que se encontraba mal y tardaron 11 horas en ir a la residencia a verla (por cierto, está a 10 - 15 minutos en autobús). 

No está bien juzgar a la gente, pero me permitiréis la licencia ya que se trata de la familia: mis tías no tienen corazón, porque ninguna persona con la mínima sensibilidad sería capaz de semejante atrocidad.


Hoy mi hermana pasará la noche en el Hospital, pero mañana se irá (el lunes empieza un nuevo trabajo) y sé que mi abuela no va a estar acompañada. Puede parecer que es muy fácil "exigir" estando tan lejos, que cada uno tiene su vida, pero es que somos todo lo que tiene, nosotros, nuestra compañía y cariño.

Nunca he creído en las obligaciones familiares, porque mis seres queridos no lo son, ni tampoco el tiempo que paso con ellos. Lo que siento ahora es una necesidad: no quiero dejar que mi abuela muera sola. Así que me voy a ir a Zaragoza una temporada. Todavía tengo que pensarlo un poco o quizá sea mejor no darle demasiadas vueltas: comprar un billete de ida y ver cómo van las cosas.

Por cierto, confío en que mi abuela superará esta situación y si no, por duro que suene, sé que en algún momento va a morir. Lo que me aflige es que esté tan triste y sola.

martes, 6 de septiembre de 2011

"Ha sido una buena vida"

Me escuecen los lagrimales de tanto llorar... ¡Dios mío! El caso es que esta noche he visto "La decisión de Anne". Por si vosotras no, no os contaré cómo termina la historia, pero sí os aconsejo que, si os animáis, hagáis acopio de pañuelos...

¿De qué va? Pues es una historia de amor preciosa. Sí, de amor. De amor incondicional y familiar. Pero también es una historia de muerte. Quizá en algún instante se te va de la cabeza y esbozas una sonrisa, pero ahí está de nuevo, acechando. Es una historia de la lucha del amor y de la aceptación de la muerte.


Se os están quitando las ganas de verla, ¿no? Pues que no sea por mí, me parece muy recomendable. Lacrimógena, pero la verdad es que yo soy muy "facilona". Lloro hasta con el telediario. Aunque claro, menudos telediarios... ¿Alguien recuerda el tiempo en el que antes de enseñar imágenes escabrosas el presentador decía: "las imágenes que vamos a mostrar a continuación pueden dañar su sensibilidad". ¡Qué tiempos aquellos! Ahora, en cambio, apartas un momento los ojos de la televisión para pinchar un trozo más de carne y cuando vuelves a posar la mirada, ahí están: una veintena de cadáveres calcinados, apilados unos sobre otros. Quizá lo peor es que consigamos seguir comiendo... Pero están tan lejos y son tan distintos a nosotros.

Últimamente procuro no pensar, la verdad. Pero es que cuando lo hago llego a la conclusión de que somos "un asco". Quizá algunos individuos se salven, pero como sociedad, apestamos. Y me parece que el contenido de la programación televisiva constituye un indicador estupendo: todo mierda. Vale, no está bien generalizar: el 75% es mierda. Telecinco, por ejemplo, es el canal más deplorable que se puede encontrar en España en cuanto a programación se refiere: todo programación basura y sensacionalismo. Pero ahí sigue, así que será porque a la gente le gusta ver a esos casposillos despellejándose entre ellos.

Después están los telediarios, que se han convertido en espacios publicitarios y, lo que es peor, propagandistas. No encuentras un informativo imparcial ahí te revientes el dedo gordo a cambiar canales. ¿Pero cómo se puede manipular tantísimo la información? Aunque claro, también nos dejamos. Que conste que con la visita del Papa fui plenamente consciente. No, no creáis que soy muy pesada con el Papa, es más, os diré que soy católica porque me bautizaron, pero no me siento nada identificada con su "política", que la Iglesia es más que un credo. Pero oye, que yo no lo comparta no implica que no lo respete y, la verdad, es que puestos a tirar el dinero público, pues qué queréis que os diga, el mensaje del Papa me parece más interesante... Además, no entiendo por qué le ha dado a este "país" por las "mayorías". Que aquí hay sitio para todos, pero no es cuestión de "echar" a los que están para que entren los demás. Y si hay que respetar las creencias de los que "vienen", hay que respetar las nuestras. No se puede negar que España es un país de tradición católica, no reinventemos la Historia. ¿Qué le vamos a hacer? Pues no, dejar de cantar villancicos en las actuaciones escolares de Navidad no es una opción. Pero es que, además, es ridículo porque el respeto ha de ser mutuo. El problema en España es que somos unos acomplejados. Nada queda de aquel "Imperio en el que nunca se ponía el Sol". Así que da igual cuántos sean los que quieren ver al Papa, el dinero que se ingrese o el mensaje que traiga, porque "España es laica". Pues sí, pero de tradición y mayoría católica. Y también tendrá que velarse por los derechos de "los muchos", ¿no? 

Pero es que no somos capaces de aceptar las diferencias, no. Aquí hasta que no machacamos y diezmamos a los del "otro bando" no estamos tranquilos... La inversión linguística es un ejemplo: que no es cosa de imponer por encima de todo un lenguaje, es ser capaz de vivir en armonía. Pues no. ¿Y la Ley de Paridad? Dios no quiera que después de decir "Señores", no se diga "Señoras" -y si no existe la palabra en femenino, la inventamos, "estudiantes" y "estudiantas"- o  que las señales de tráfico no tengan falda... ¿Pero es que alguien se había parado a pensar qué sexo tenía el peatón? Pero es más, ¿es que hay que identificar a la mujer con un muñecajo con falda? ¡Eso sí que es sexismo! 


Lo más curioso es que la mayoría de estos "problemas" los crean los políticos. A veces de la nada, otras los exacerban. Y yo creo que es para justificar su propia existencia, la verdad. Es que, si no, ¿qué harían? ¿Estar todo el día "mano sobre mano"? No, hombre, no, mejor crear polémica y envenenar a la población. ¿Que nadie se acuerda ya de la Guerra Civil? ¡Esto no puede ser! A revivirla: vamos a desenterrar tumbas, a gastar dinero público en hacer pruebas de ADN y a enterrar "dignamente" a los muertos. Pero sólo a los de un bando, "a los buenos", los otros que se jodan y ni dignidad ni leches, a ver si de paso la gente se olvida de que no tienen trabajo, con qué pagar la hipoteca... Mi abuela vivió la Guerra Civil siendo una niña y hoy tiene 86 años. ¿De verdad es necesario? ¿Pero para qué? Mi madre tiene 53 años, así que vivió la época "blanda" del Franquismo y sus últimos coletazos... Pero yo tengo 29 años y nací en Democracia. ¿De verdad a alguien le queda algún resentimiento? Y si así fuera, ¿merece la pena reavivarlo?

Alguna vez he acompañado a mi abuela a Caspe y hemos visitado la tumba común en la que está enterrado su padre. Mi abuela no tiene odio, pero sí tristeza. Mi bisabuelo murió al tercer día de empezar la guerra. Era un Guardia Civil, el único que se quedó en el cuartel, porque a él le tocó la guardia esa noche, los demás huyeron. Lo mataron "los republicanos". ¿Sabéis en casa de quién se ocultaron su mujer y sus hijos? En casa de unos "rojos", porque aquellas personas eran, simplemente, vecinos. 

Yo no me siento orgullosa de mi bisabuelo porque estuviera en el bando "malo", pero no os creáis que me estoy avergonzada. Para la mayoría, los "bandos" no se elegían, te "tocaban". Y "los que quedan" cuentan "su historia", siempre sesgada, porque es la suya. Mi abuela me ha hablado de cuánto querían en el pueblo a su padre, de cómo llegaron "los republicanos" al pueblo, de que soltaron a los presos de la Cárcel Modelo de Barcelona y que toda aquella gente era escoria: robaron y saquearon. Y entonces aparecieron los franquistas y "pusieron orden". Así que para mi abuela hubo "buenos" y hubo "malos", pero no como lo cuentan los libros de Historia. ¿Pero por qué habría de sentir yo algún resentimiento porque mi bisabuelo fuera de uno u otro bando? No hay nada de eso en quién soy yo. 

A veces tengo la sensación de que "nos manipulan" y que caemos en la trampa. Ellos hacen y nosotros nos dejamos hacer. Ojalá la gente tuviera una actitud un poco más crítica. Mientras seguiremos siendo "un asco".

Pues eso, que me encanta la película :D