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domingo, 11 de septiembre de 2011

Necesidades y una "licencia"

Me voy. No sé cuándo exactamente y tampoco por cuánto tiempo, sólo tengo claro el destino: Zaragoza. La pregunta lógica ha de ser ¿por qué?  Mi abuela. Lleva ya 3 años en una residencia. Lo peor no es el deterioro físico, sino el anímico: no tiene ganas de vivir. Yo poco puedo hacer desde aquí, tan lejos, sólo llamarla, cada noche, y acompañarla a través del teléfono durante un rato. Insignificantes 20 minutos en un día entero de soledad.


En estos tiempos, en los que los hogares son pequeños y todos los miembros trabajan, es muy difícil hacerse cargo de una persona incapacitada y las residencias son un recurso casi obligado. Lo entiendo. Pero el uso que hagamos de ellas es cosa de cada uno. Muchas veces se convierten en lugares en los que prácticamente se abandona a los ancianos. Y, ¿sabéis? Las personas pueden morir de tristeza.

Y eso es exactamente lo que pasa: mi abuela se está apagando, poco a poco. Cada noche, cuando la llamo, me dice lo cansada que está, lo largos y aburridos que se le hacen los días sentada en la silla sin hacer nada y que me esperará para que nos despidamos. Mientras mi tía 1 (la única hija que vive allí) se conforma con ir una o dos veces a la semana, un rato, total, está muy bien atendida, mejor que en casa. Y yo me pregunto, ¿consiguen una o dos horas a la semana aplacar su conciencia?  Pues parece que sí. 

Hace unas semanas tuvieron que llevarla a Urgencias: encharcamiento pulponar. Le pusieron tratamiento y en seguida le dieron el alta: los ancianos se desorientan con mucha facilidad y es mejor que no permanezcan mucho tiempo hospitalizados. El jueves cuando hablé con ella se encontraba mal, tenía problemas para respirar y había vomitado el agua. Le dije que sentía no poder hacer nada y que pronto estaría allí con ella. Ayer -viernes- por la noche cuando la llamé casi no pude entender lo que me decía, no conseguía articular palabra. Llamé a mi tía 2 (vive aquí, pero esta semana estaba "visitando" a mi abuela), asustada: me dijo que tenía la garganta y la lengua muy inflamadas, que cuando habían llegado a las 18'40 h mi abuela estaba en la habitación, sin aire acondicionado (se lo habían apagado a las 17'00 h), acalorada y sola. Iban a llevarla a Urgencias, pero el médico se trasladó a la residencia y le recetó antibióticos para la infección. Llamé a mi madre y después a mi hermana, que me dijo que al día siguiente iría a Zaragoza. Esta mañana a las 10'00 h mi hermana estaba llegando y ha ido directamente al hospital -mi abuela había pasado muy mala noche y habían llamado a Urgencias-. 

Pero lo que me ha roto el corazón ha sido enterarme de que mi abuela llamó el viernes a las 7'40 h a mi tía 1 para decirle que se encontraba muy mal. ¿Sabéis lo que hizo? Llamar a la residencia para que el médico se pasara a verla. Ya está, ni siquiera volvió a llamar para ver qué tal estaba, ni qué había dicho el médico. Así que mis tías sabían que se encontraba mal y tardaron 11 horas en ir a la residencia a verla (por cierto, está a 10 - 15 minutos en autobús). 

No está bien juzgar a la gente, pero me permitiréis la licencia ya que se trata de la familia: mis tías no tienen corazón, porque ninguna persona con la mínima sensibilidad sería capaz de semejante atrocidad.


Hoy mi hermana pasará la noche en el Hospital, pero mañana se irá (el lunes empieza un nuevo trabajo) y sé que mi abuela no va a estar acompañada. Puede parecer que es muy fácil "exigir" estando tan lejos, que cada uno tiene su vida, pero es que somos todo lo que tiene, nosotros, nuestra compañía y cariño.

Nunca he creído en las obligaciones familiares, porque mis seres queridos no lo son, ni tampoco el tiempo que paso con ellos. Lo que siento ahora es una necesidad: no quiero dejar que mi abuela muera sola. Así que me voy a ir a Zaragoza una temporada. Todavía tengo que pensarlo un poco o quizá sea mejor no darle demasiadas vueltas: comprar un billete de ida y ver cómo van las cosas.

Por cierto, confío en que mi abuela superará esta situación y si no, por duro que suene, sé que en algún momento va a morir. Lo que me aflige es que esté tan triste y sola.

3 comentarios:

  1. Creo que haces bien en ir a acompañarla, ella se sentirá mucho mejor al estar a tu lado seguro y si como dices no lo supera, se irá mas tranquila al saber que no estuvo sola en sus últimos momentos.

    Un beso cariño

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  2. Esto mismo lo vivi yo hace 5 años, el mundo es un pañuelo.

    Ve con ella, te lo digo por experiencia. Se aburren mucho en las residencias, prefieren estar en su casa yo lo entiendo perfectamente. Lo que cuentas de tus tias..... la misma historia que nos paso a nosotros con mi abuela. Y no, no tienen corazon ni sentimientos, y son en este tipo de situaciones cuando te das cuenta de que pasta esta hecha tu familia y quien es familia de verdad y quien de boquilla.

    Y si señora, se puede morir de pena. Vaya que si..... Si necesitas hablar, lo que sea, me puedes mandar un correo sin problemas. Todo esto es tan parecido a lo que yo vivi que se me ha puesto el pelo de punta.

    Un beso cielo!


    http://andthemakeupgoesto.blogspot.com

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  3. Hola guapa! me parece que ir a estar con ella es lo mejor que puedes hacer, y comparto tu opinion en todo lo que has dicho y en tu forma de verlo.
    Un beso y espero que pronto se ponga mejor.
    Un beso!

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