Páginas

viernes, 6 de septiembre de 2013

Dándole la vuelta y mirando las cosas desde otra perspectiva... ¡Pero si es que no hay problema!

Ahora que lo pienso, no sé por qué comencé este blog. ¿Por qué creí que adelgazar era la solución a todos mis problemas? ¿Por qué creí que mis kilos de más eran un problema en sí mismo? ¿De dónde narices he sacado que yo tengo problemas? Es que de repente me he dado cuenta de que tengo 31 años y soy gilipollas. ¡Dios! Pues sí que me ha costado tiempo.

No sé qué nos pasa algunas personas que perdemos las ganas de hacer cosas, que dejamos las riendas y comenzamos a seguir el paso de otro (ni idea de quién), que nos caemos y nos da pereza volver a levantarnos... Y entonces ocurre, con suerte, que un día miras a tu alrededor y te preguntas, ¿qué narices hago yo aquí tirada en el suelo viendo pasar a toda esta gente y esperando a ver si alguien se para a ayudarme?

Me parece que partimos todos de una base errónea y es pensar que somos desgraciados. Desde luego hay personas que son desgraciadas en este mundo, pero no son ellas quienes abren un blog y sentadas en su casa, a través de un ordenador, vomitan sus problemas y quejas. No, qué va. Eso lo hago yo. Eso sí es ser una desgraciada.

Me estoy riendo sola. ¿Pero qué narices he estado pensando hasta ahora? ¿En qué agujero tenía metida la cabeza para haber estado tan confundida y equivocada?

No sé si algún día adelgazaré, si tendré dinero, ni un trabajo, pero ya llueva o nieve, calada hasta los huesos voy a sonreír. Ahora, hoy y siempre. 

Ya os contaré lo bien que me va.

No hay comentarios:

Publicar un comentario