Siempre que me describo obvio un rasgo muy característico e importante: soy tremendamente despistada. No sólo no me fijo en lo que me rodea, sino que además no establezco patrones, así que siempre "tropiezo con la misma piedra".
En el anterior edificio en el que vivimos, de los 3 interruptores de la luz que había junto a los ascensores del garaje, uno terminó estropeándose, el caso es que yo había cogido la costumbre de usar siempre ese y cuando dejó de funcionar no paré de hacerlo: cada vez que salía del ascensor mi mano se movía automáticamente hacia la derecha para encender la luz. Mi novio se queda alucinado, no podía entender que siguiera haciéndolo, pero es que me cuesta muchísimo deshacerme de hábitos adquiridos: no los pienso, ¿cómo voy a evitarlos?En uno de los 4 coches que tiene (esto da para otro post así que no me meto) cuando la gasolina llega a la reserva suena un "pib". El coche tiene poco más de 4 años y he estado los 2 ó 3 primeros preguntándole qué era ese ruido... Jejejejejeje. Sí, no tiene nombre lo mío.
También soy malísima con las letras de las canciones, cosa bastante rara si tenéis en cuenta que iba al Conservatorio y teníamos canto, que incluía memorizar letras en idiomas que no hablo. La cosa es que no les presto ninguna atención, ni la más mínima.
Todo esto os lo cuento porque esta mañana, no sé por qué motivo (algo que he hecho o dejado de hacer) hemos estado hablando del tema y mi novio me decía que debe ser interesantísimo ser yo: cada día redescubro un montón de cosas :P
¡Ah! Ya me acuerdo porqué lo hemos hablado esta mañana: es que siempre me está tomando el pelo (vamos, desde hace casi once años) y yo siempre caigo, una vez tras otra y me preguntaba cómo puede ser que no haya aprendido todavía.
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