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sábado, 4 de junio de 2011

Bodorrio

Estoy esperando a que me entre el sueño: he bebido tanta Coca Cola Light que podría inundar algún municipio. Me encanta la sensación de limpieza personal. Cuando salgo por ahí siempre me ducho al llegar a casa. La verdad es que es un hábito que adquirí hace mucho tiempo y que he copiado de mi madre. También es cierto que cuando estaba permitido fumar en los bares, una terminaba oliendo a cenicero. Yo es que soy muy intolerante con el tabaco, la verdad, y el olor me molesta bastante, así que no podía soportar la idea de meterme en la cama con el pestazo. Ahora ya no tenemos ese problema, pero ¿y la sensación tan maravillosa de meterse en la cama limpio y relajado? Me parece una manera estupenda de "desconectar".

La boda ha sido muy bonita, en plan película americana: en un jardín con una pérgola y sillas... Inconveniente número 1: he estado a punto de torcerme el tobillo cuando el tacón se me ha hundido un par de centímetros en la tierra. La ceremonia, civil, ha contado con la intervención de unos amigos y familiares que han dedicado unas palabras a la pareja. La cena, riquísima, no habría hecho mucho daño a mi dieta (si exceptuamos el postre: coulant de chocolate), pero al llegar a la zona de baile había cuches y dos minifuentes de chocolate (una blanco y otra negro) en la que hundir nubes. En cuanto a la bebida: zumo de frutas, agua -mucha agua- y Coca Cola Light (muchísima Coca Cola Light). ¿Lo más curioso? Con la cantidad de líquido que he ingerido debería haberme pasado toda la noche en el baño, pero no.

Los zapatos, mortales, a falta de una palabra que describa mejor la tortura que he sufrido. Menos mal, que había llevado unas cocotelas -bailarinas, zapato plano) que X muy amablemente ha ido a buscar al coche. Gracias a eso me he pasado toda la noche bailando sin parar y a una intensidad medio.

Se me cierran los ojillos.

Buenas noches.

1 comentario:

  1. Pues parece que no ha ido tan mal... ahii.... yo no hubiera esperado a meter las nuves en la fondant... y de dos tipos de chocolate... ¿cómo que no repartieron tarta?... una boda muy bonita, no?... pues yo me hubiera cansado de comer y luego habría hecho los 5 días de proteinas... Nada..., que me das envidia chica, jajajajajajaja A mí también me gusta después de las bodas ducharme antes de dormir. Es cierto que ya no incomoda el tabaco, pero el maquillaje, la laca del pelo, el sudor con esos trajes imposibles... dolor de pies con esos taconazos... ooooo..., acabas en la cama como un bebé... a dormir... Buenas noches...

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