Páginas

jueves, 30 de junio de 2011

Hablando de...

Las amigas.

Mi padre siempre me decía que soy una persona muy exigente. La verdad es que yo no lo creo: soy una persona bastante tolerante, en el sentido de que procuro no molestarme por tonterías, sobre todo porque yo meto la pata a menudo y no me gustaría que nadie se enfadara conmigo. Ahora, tengo "unos mínimos" que intento no sobrepasar. Nunca he intentado "mantener a cualquier persona a cualquier precio", porque cuando veo que alguien no sólo no me aporta nada sino que se aprovecha de mí sistemáticamente pongo distancia de por medio. Me parece que es un fallo porque no les doy la oportunidad a las personas de saber lo que quiero: yo no me enfrento ni discuto (me resulta terriblemente desagradable), simplemente me aparto. ¿Por qué? Pues porque entiendo que la gente actúa de una determinada manera porque quiere y no creo que mi forma de ser sea mejor, simplemente distinta e incompatible con la suya. Que conste que no soy tan tajante: muestro mi malestar si algo me disgusta, pero quizá de una forma entrevelada y nunca ante el primer problemilla que se presenta. Parto de la base de que todos nos equivocamos, la que más yo, así que si alguien hace algo que no me gusta, siempre la primera la dejo pasar sin más. La segunda puede irritarme un poco. La tercera y la cuarta mostraré malestar. Si resulta ser un hábito, paso de esa persona.

No soy ninguna bruja, no os creáis. Por ejemplo, tengo una amiga que es impuntual de forma sistemática. Si quedo con ella sé que la voy a esperar, mínimo 15 - 20 minutos. Yo no soy una obsesa de la puntualidad, la verdad y siempre he pensado que un margen de 5 minutos "no es llegar tarde", no obstante, no me lo doy a mí misma. Pero es algo que, en ella, simplemente he aceptado, ni siquiera se lo reprocho, la verdad. Suelo quedar directamente en un bar y llevar un libro o una revista, así la espero sentada y entretenida. No me enfado, ni me molesto. ¿Veis como no soy tan mala?

No, para que aparte a una persona los motivos tienen que ser profundos y básicos, algo que me resulte intolerable. No sé, sería incapaz de tener un amigo que fuera racista, por ejemplo, que necesite quedar continuamente por encima de mí o que crea que existen las clases sociales. Por ejemplo, en la Facultad tuve una amiga, que después pasó a compañera y que ahora es sólo una conocida. Nunca me ha gustado el adjetivo "pija", sobretodo porque en una ocasión lo usaron conmigo, pero la verdad es que lo utilizo para referirme a esas personas que, con o sin dinero, van por el mundo como si girase a su alrededor y pudieran romperse en cualquier momento (generalmente se da más entre los pudientes, la verdad). Pues esta era de esas. ¡Qué cruz! 

A mí nunca me ha faltado de nada, me he criado en una familia de clase media (y sólo uso el término "clase" en cuanto para definir la capacidad adquisitiva que no la educación de las personas), sabiendo qué valor tienen las cosas y tratando con personas que tenían más y menos dinero que nosotros, pero que siempre eran buenas personas. No, nunca me he fijado en el apellido de nadie, a mis amigos los conozco por su nombre de pila, que es por el que los trato. En cuanto escucho que alguien se refiere a otra persona por su nombre y apellido, enfatizando este último, ¡ay!, me entra un qué-sé-yo por todo el cuerpo. 

Pues esta chica de quien os hablo, me hacía unos comentarios que hacían que siempre hubiera una distancia entre nosotras, pero en vertical y quedando yo siempre por debajo. Me trataba como si no tuviera educación, no fuera lo suficientemente fina o no supera comportarme. Es algo que, simplemente, no soporto. En una ocasión me rapé la cabeza: todo el mundo, con la única excepción de ella, me dijo que estaba guapísima (mira, la cabeza resulta que la tengo proporcionada y redondita). Cuando llegué a la Facultad aquella mañana me vio y me dijo: "tranquila, el pelo crece". Será que yo no sé qué es la educación, pero vamos, hacer sentir mal a alguien no me parece un ejemplo de "buena educación". Y este es sólo un ejemplo de lo que eran sus comentarios diarios y contínuos. Total, que un día me dije: ¿pero esta chica me aporta algo? Pues no, sólo me hace sentir mal, ridícula, fuera de lugar... Y me aparté. No le dije nada ni le di oportunidad de "defenderse". Pero es que no había nada de qué defenderse: ella es así y a mí me parece insoportable. 

Otra cosa que me aburre es que mis amigos me echen en cara que no los llamo cuando ellos tampoco me llaman a mí. A una de mis mejores amigas, por ejemplo, la veo una o dos veces al año. Sí, es una amiga íntima y vivimos en la misma isla, pero llevamos vidas totalmente diferentes y nunca coincidimos. ¡No pasa nada! Si una necesita a la otra, llama y listo. Y no nos fallamos. Ahora, que si me fallara un día (o dos o tres), tampoco me enfadaría, la verdad. En cambio, hay una chica que se ha ido a trabajar al extranjero que me terminó aburriendo: ¿a ver cuándo nos vemos?, es que no me llamas, nunca me hablas por el Skype... ¿Y tú? Si la última vez que nos vimos fue porque fui a tu hora del desayuno a tomarme un café contigo al lado de tu trabajo y la última vez que hablamos fue porque te llamé para invitarte a mi cumpleaños y ni siquiera viniste, ¿qué narices me echas en cara? ¡Ay! Esas cosas me aburren rápido y me cansan. ¿Que no nos llamamos? No pasa nada, ahora no me digas que no nos vemos por mi culpa, porque no sólo no cuela sino que, además, me harta.

Mi novio me dice que mis convicciones son malas para mí misma, que no me tiene que importar lo que haga, diga o piense la gente... No puedo estar de acuerdo con él, porque para mí hay categorías en las relaciones y no es lo mismo una amiga que una compañera de trabajo que una conocida. Lo que le "exijo" a mis amigas no es lo mismo que a las "conocidas" porque el grado de intimidad y confianza es distinto... Mi abuela siempre decía "el saludo no se le niega a nadie". Y yo siempre le he hecho mucho caso, pero es que para decir "hola" no hace falta que me caiga bien, es simplemente por educación. 

Voy a dejarlo aquí o esto terminará siendo un monográfico :P Es que ayer estuve discutiendo esto mismo con mi novio y no somos capaces de llegar a un acuerdo: él lo tolera prácticamente todo y yo soy más restrictiva. Algún día os contaré exactamente por quién discutimos :D


1 comentario:

  1. Algún día, jajajajajaja Ahi.... pienso igual que tú. De las personas que antes éramos íntimas y ahora apenas sé nada me he ido apartando poco a poco de ellas. No ha hecho falta enfadarme ni cortar por lo sano, la vida ya te va separando, si no son amigas de verdad. Las que tengo, que puedo contar con ellas, las veo de "higos a brevas" pero nos vemos. Sé que les puedo fallar y ellas a mí, pero creo que si algo nos afecta no irá creciendo en nuestro interior, hablaríamos y ya está. Pero si esa persona acaba por no aportar nada en mi vida, la voy alejando poco a poco. Es que en nuestro día a día va pasando mucha gente. Algunas nos dejan algún recuerdo bueno o malo, de otras, nada, indiferencia... No me enrollo más..., que estoy contigo guapa...
    Besos
    María josé

    ResponderEliminar