Cuenta atrás: 4
Que conste que el peso no cuenta (todavía estoy quitándome lo que subí el fin de semana y peso 1'2 kg más que el sábado). A ver, está claro que si la idea es adelgazar, este no es el camino a seguir. Podría estar bien si la cosa fuera mantenerse: te pasas el finde y recuperas durante la semana. Pero no, tengo que perder unos 30 kilos (qué fatiga da pensarlo), así que voy a ponerme seria, ¿vale?
- Meta nº 1: bajar de la decena en la que estoy (sólo tendría que perder 2 kg). Hale, que no es tan difícil... Aunque, sin hacer ejercicio se va a complicar un poco el asunto. Pero no voy a volver a forzar el tobillo. La verdad es que me da rabia, porque nunca había tenido ningún problema físico persistente. Soy de esas personas a las que no les duele nada. Eso sí, como algo falle soy muy quejica (será precisamente por no estar acostumbrada al dolor).
Ayer me costó muchísimo mantenerme "a raya". Quizá por eso estaba también un poco floja. Bueno, por eso y porque mi madre estuvo en casa. Ahora mismo sólo tengo relación con ella y con mi hermana. Con ellas tengo muy buena relación, pero mi madre me pesa mucho. En la separación y el divorcio se ha apoyado mucho en mí, más que en mi hermana pero sólo por razones de cercanía (mi hermana vive en Madrid y viene 2 ó 3 veces al año). Últimamente le pido que no me cuente las cosas. Parecerá egoista, pero no puedo hacerme cargo de sus problemas, sobretodo cuando ella no hace nada por solucionarlos... Antes escuchaba todos sus reproches, pero me he dado cuenta de que no le ayudo así: primero porque no es bueno recrearse en el pasado (no sirve de nada estar sacando a estas alturas cosas que ocurrieron hace 25 años), y segundo, no cambia su actitud respecto a algunas cosas pero después llama para quejarse. Si una persona se tropieza una y otra vez con la misma piedra, sabiendo que está ahí y que le hace daño, ¿de qué sirve que yo aguante su llanto? Me duele muchísimo, pero cada vez que me saca el tema de mi padre le digo que pase página y cada vez que saca el tema de mi hermano le digo que no quiero saber nada de él.
Bueno, que os he dado la tabarra demasiado con este asunto. Mi padre siempre me decía "no hay que dar pena, hay que dar envidia". Bueno, eso y que "no hay nada peor que la mediocridad". Como mi mediocridad no puede darle envidia a nadie, no creo que haya cumplido con sus expectativas, pero él tampoco ha cumplido las mías. Me conformo con ser feliz. Con eso y con ganar el Euromillón. Oye, que tocar, toca, ¿por qué no iba a ser a mí? Además, qué feliz sería yo con unos millones de euros en el banco... Podría dedicar unos cuantos miles a la terapia para aplacar todos mis traumas y listo :P ¡Bah! Me parece que ni terapia ni leches: un buen balneario, de esos en los que llegas y te pones un albornoz y listo: dieta y tratamientos de estética... No os preocupéis que me llevaría el portátil para compartir con vosotras mi experiencia: Hoy me he levantado y, después de desayunar fruta y zumos, me han dado un masaje linfático que me ha dejado hecha polvo, así que he tenido que dormir la siesta y al levantarme he ido al tratamiento facial...
Volvamos al tono de humor, que la vida son dos días y no merece la pena andar llorando por las esquinas. Hagamos las cosas lo mejor que podamos con lo que a cada uno le ha tocado y no dejemos de agradecer todo lo bueno que hay en nuestras vidas.
Un beso a todas, guapísimas (espero que os hayáis dedicado un piropo esta mañana, es obligatorio).

Bueno, pues entonces no te qyeda nada para decir adios a la decenita... pero es cierto que te queda un largo camino. Cuando vivia con mis padres pesaba 90 kg, mas o menos. Al irme de casa, no se si por el cambio de dieta (alli comia macarrones dia si dia tambien) o pir la tranquilidad, bajé sin proponermelo a 84. Hace cosa de dos años o asi a Isra le pusieron a dieta por el higado graso, y por no hacer dos comidas, bajé con el hasta los 70. Me vino bien porque así me casé con 14 kilitos de menos. Pero los todo incluidos son muy malos, subí a 76 y mas o menos en ese peso me he mantenido hasta ahora. Empezé con la dieta en Abril, y ya voy por 66.5 kg. Ahora lo veo fácil, en teoria me quedan poco mas de seis kilos para llegar a mi meta, pero para llegar hasta ella he tenido que bajar casi los 30 kilos, como tú. Así que si yo lo estoy consiguiendo, tú seguro que puedes también. Un besazo
ResponderEliminarPor cierto, no lo he dicho. Todo el mundo piensa que soy "mayor" cuando digo qie estoy casada, pero no hace ni un añito todavia (faltan 1 mes y 2 dias) y aclaro que tengo 24 años.
ResponderEliminarTienes razón, te habría echado algún año más (no muchos, que yo tengo 29 y podría estar casada). Pero la verdad es que conozco a muy poca gente que se case con 23 años (de hecho la amiga más joven que se ha casado tiene entre 25 y 27). Para mí, de todas formas, eres "una niña": tengo el síndrome de "hermana mayor", cualquier persona que tenga la edad de mis hermanos la considero "pequeña" y no es discutible :P
ResponderEliminarUn besito!
Me encantó tu entrada, hace mucho que no leía algo que me gustara tanto...
ResponderEliminarY gracias por motivarme y hacerme acordar que yo también debo adelgazar los mismo que vos...
Vamos, que juntas podemos!
Ey! Eso no hay que dudarlo: ¡pues claro que podemos! Vosotras también me motiváis mucho a mí, así que ¡gracias!
ResponderEliminarUn beso