Páginas

martes, 26 de abril de 2011

Primeras impresiones

Estoy en la cama tratando de hacer balance. El día de hoy no me ha resultado duro, pero es el primero y la motivación es alta. Quizá este sea el momento de mayor vulnerabilidad, cuando, acostada en la cama, comienzo a tomar conciencia de mi cuerpo y mi barriga empieza a rugir. No había sentido hambre en todo el día, toca coger la botella de agua e hincharse a beber, así mataré dos pájaros de un tiro (two birds one shut) -¿existirá esta expresión en inglés?-.

Tengo el móvil programado para que mañana suene la alarma a las 6'25. Hace poco vi en algún blog un despertador silencioso que te avisa a través de un anillo vibrador. Me parece una idea fantástica, primero porque es una forma de poder mantener ritmos distintos en las parejas sin generar molestias y porque quizá resulte más agradable despertarte por una vibración anular que por un pitido insoportable, ¿no? De cualquier forma, yo tengo mi propia versión: coloco el móvil (con sonido y vibración) debajo de la almohada de tal manera que por la mañana el sonido se vea amortiguado, siempre que el móvil aguante en su sitio toda la noche.

Me inunda una sensación de victoria. Sólo ha sido un combate, pero las cosas funcionan así, en un orden temporal. Hay una cosa que, sin embargo, me afecta y que es que mi novio no tenga ninguna fe en mí. Puedo comprenderlo, porque realmente he llegado a unos límites preocupantes y en cada ocasión he abandonado los regímenes que seguía. No puedo culparle, puedo aguantar su indiferencia pero me entristece mucho oír que esto sólo me va a durar un día, casi me hace perder la fe en mí misma.

La consigna de este viaje es "no culpar a los demás de las consecuencias de tus decisiones". Quizá tú no has buscado la situación en la que te encuentras, seguro que no la merecías, pero eso no importa, sólo el hecho de cómo actúes con lo que tienes. Ahí toda la responsabilidad es nuestra, no nos equivoquemos.

¿Alguien se apunta a un paseo matutino? Quedamos mañana a las 6'30 en el portal, no me falles.

No hay comentarios:

Publicar un comentario