Tengo que confesar que a punto he estado de saltarme la rutina de ejercicio... Tengo una excusa y es totalmente cierta: vuelve a molestarme el tobillo izquierdo. Había pensado no forzarlo y salir a pasear, así que me he ido al mercado a comprar unas flores. Y total, que pasaba cerca del trabajo de mi tía y le he pegado un toque para ver si no había salido a desayunar y tomarme un café (con sacarina, por supuesto) con ella. Me ha acompañado a mirar los puestos de las flores: ¡1€ por cada flor! Estoy como mi madre, haciendo conversiones euro - peseta. Pero es que me parece una pasada pagar 6€ por media docena de flores ("qué son 1.000 ptas", diría mi madre y con toda la razón). Ya volvía a casa cuando me ha llamado una amiga y he terminado con otro café entre manos.
¿La mañana? Dos cafés, dos conversaciones y un paseo. No estaba mal, ¿verdad? Pues ahora, animadísima como estoy, le sumo música alta, recoger la casa y mi rutina diaria. Y el tobillo, que siga mi ritmo, que ya le he dado un montón de descanso.
Por cierto, por si alguien llegó a ver el post con la foto: lo eliminé porque mi hermana me dijo que le daba al blog un aspecto un poco "porno" y generó un escenario catastrófico en el que la foto terminaba saliendo en el telediario de Tele 5...
No obstante, he de decir, que realmente el hecho de que nadie conozca mi identidad me hace sentirme "segura". Me da la opción de expresar las cosas que guardo para mí por vergüenza. Quizá no está bien y debiéramos ponerle rostro a nuestros miedos. No lo sé. Desde luego, a mí me sirve el anonimato.
No obstante, he de decir, que realmente el hecho de que nadie conozca mi identidad me hace sentirme "segura". Me da la opción de expresar las cosas que guardo para mí por vergüenza. Quizá no está bien y debiéramos ponerle rostro a nuestros miedos. No lo sé. Desde luego, a mí me sirve el anonimato.
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